Abogados para desahucio por expiración de plazo contractual

Abogado para desahucio por expiración de plazo

Cómo recuperar tu vivienda en Madrid cuando el contrato ha vencido y el inquilino no se quiere ir

 

El desahucio por expiración del plazo contractual se emplea para recuperar una vivienda arrendada cuyo inquilino se niega a abandonar una vez finalizado el contrato. 

Este proceso se realiza en el Juzgado de Primera Instancia y requiere la intervención de un abogado y un procurador. 

Se permite acumular la acción de reclamación de rentas. Si el inquilino no se opone, se fija la fecha del lanzamiento. 


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Desahucio por expiración de plazo contractual: ¿Quieres ir al grano?


Proceso de desahucio por expiración del plazo contractual

En el caso de un desahucio por expiración del plazo contractual, se lleva a cabo un procedimiento judicial para recuperar una vivienda arrendada cuando el inquilino se niega a desalojarla al finalizar el contrato o sus prórrogas legales. 

Este proceso implica varias etapas que se desarrollan en el Juzgado de Primera Instancia del lugar donde se encuentra la propiedad arrendada.

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Inicio del proceso en el Juzgado de Primera Instancia

El proceso de desahucio por expiración del plazo contractual se inicia mediante la presentación de una demanda en el Juzgado de Primera Instancia correspondiente. 

Esta demanda debe ser presentada por el arrendador. El arrendador, como demandante, busca recuperar la posesión de su vivienda. 

Para poder llevar a cabo este proceso judicial, es necesario contar con la asistencia de un abogado y un procurador, quienes llevarán a cabo las gestiones necesarias en representación del demandante.

El demandado, por su parte, es el inquilino que se niega a abandonar la propiedad una vez finalizado el plazo contractual o sus prórrogas legales. 

Acumulación de la acción de reclamación de rentas

Se permite la acumulación de la acción de reclamación de rentas en la demanda presentada por el arrendador. 

Esto significa que, si el inquilino no ha pagado las rentas correspondientes, el arrendador tiene la posibilidad de reclamar esas cantidades adeudadas en el mismo proceso de desahucio. 

De esta manera, se busca desalojar del inmueble al inquilino así como cobrar  las rentas adeudadas en un mismo procedimiento judicial.

Plazos y trámites en el desahucio por expiración del plazo contractual

Es fundamental conocer los plazos y trámites que se deben seguir para garantizar una correcta recuperación de la vivienda arrendada. 

Ausencia de oposición a la demanda y fijación de la fecha del lanzamiento

Si el inquilino no presenta oposición a la demanda de desahucio, se dictará directamente Decreto dando por finalizado el procedimiento y se procederá a lanzar al inquilino en la fecha acordada en el Decreto de incoación del procedimiento. 

Esto implica que se podrá llevar a cabo el desalojo de la vivienda sin necesidad de celebrar la vista del juicio verbal. 

Dicho de otro modo, si el inquilino no se opone, se le echará de la vivienda en la fecha que ya se indicó en la resolución que daba inicio al procedimiento. 

Es importante destacar que, en este caso, se debe respetar el plazo mínimo de 10 días que tiene el inquilino para contestar a la demanda.

Oposición del inquilino y celebración de la vista del juicio verbal

En el caso de que el inquilino se oponga al desalojo, se procederá a la celebración de la vista del juicio verbal. Esta vista se llevará a cabo en un plazo máximo de un mes desde la oposición del inquilino. 

Durante la vista, ambas partes tendrán la oportunidad de presentar sus argumentos y pruebas ante el juez.

Es importante destacar que, si el demandado no comparece a la vista, se declarará el desahucio sin necesidad de seguir con más trámites.

Duración mínima y prórrogas del contrato de arrendamiento

Según la Ley de arrendamientos urbanos de 2019, se establece una duración mínima de 5 años para un contrato de alquiler de vivienda por un particular y de 7 años en el caso de que el arrendador sea una empresa o sociedad. 

Transcurridos 6 meses desde la firma, el inquilino puede finalizar el contrato avisando con un mes de antelación al propietario.

Una vez transcurrido el período de 5 o 7 años, el contrato se prorrogará automáticamente hasta un plazo máximo de 3 años si no se ha notificado la voluntad de no renovarlo con al menos 4 meses de antelación a su finalización.

Estas prórrogas automáticas tienen como finalidad proporcionar estabilidad a ambas partes y evitar situaciones de desahucio cuando el inquilino cumple con sus obligaciones.

Es fundamental que ambas partes sean conscientes de estos plazos y de la necesidad de comunicar con antelación su voluntad de no renovar el contrato. De lo contrario, se entenderá que hay una voluntad tácita de prorrogar el contrato.

Es importante mencionar que estos plazos se aplican de forma generalizada, pero es posible que existan excepciones o particularidades en determinados casos. 

Por ello, siempre es recomendable contar con el asesoramiento de un abogado especializado en desahucios o consultar la normativa específica de cada comunidad autónoma para tener claridad sobre los plazos y las condiciones que aplican en cada situación.

Requerimiento previo en el desahucio de locales y viviendas

En el proceso de desahucio por expiración del plazo contractual, es fundamental realizar un requerimiento previo al inquilino para que desaloje la vivienda o local. 

Este requerimiento debe ser enviado por escrito y de forma fehaciente, es decir, con algún medio que deje constancia de su entrega, como el burofax o el correo certificado con acuse de recibo.

El requerimiento previo tiene como objetivo notificar al inquilino la finalización del contrato y la voluntad del arrendador de no renovarlo, así como el plazo que se le concede para desocupar la propiedad. 

Es importante mencionar que este plazo debe ser, como mínimo, de 15 días desde la notificación del requerimiento.

En el requerimiento previo se deben incluir los siguientes datos:

  • Identificación del arrendador y del inquilino.
  • Datos completos de la vivienda o local arrendado.
  • Fecha en la que finaliza el contrato de arrendamiento.
  • Declaración expresa de voluntad de no renovar el contrato.
  • Plazo concedido al inquilino para desalojar la propiedad.
  • Consecuencias legales en caso de no cumplimiento.

Es importante conservar una copia del requerimiento previo, así como el acuse de recibo o cualquier prueba que demuestre su entrega al inquilino.

El requerimiento previo es relevante en el proceso de desahucio, ya que si el inquilino continúa ocupando la vivienda o el local después de 15 días desde su recepción, y no se le ha requerido, se considera que existe una tácita reconducción del contrato. 

De esta forma, el contrato quedaría prorrogado automáticamente, lo que dificulta el proceso de desahucio y prolonga la situación de ocupación ilegal.

Indemnización por daños y perjuicios en el desahucio por expiración del plazo contractual

En casos donde el inquilino se niega a abandonar la vivienda al finalizar el plazo contractual, el propietario tiene la opción de presentar una demanda por expiración del plazo. 

Además de solicitar el desalojo, es posible reclamar una indemnización por los daños y perjuicios derivados de la privación del derecho de uso de la vivienda.

La indemnización se calcula en base a la última mensualidad abonada por el inquilino, y por cada mes completo transcurrido sin derecho alguno y sin abonar ninguna cantidad en concepto de daños y perjuicios.

Cabe destacar que esta indemnización sirve para compensar al propietario por los perjuicios ocasionados por la continua ocupación de la vivienda sin el correspondiente pago del alquiler. 

Entre los daños que se pueden considerar se encuentran la pérdida de ingresos, los gastos legales y administrativos derivados del proceso de desahucio, así como los perjuicios emocionales o económicos asociados.

Para la reclamación de la indemnización, es fundamental contar con pruebas sólidas que demuestren los daños y perjuicios sufridos. 

Entre estas pruebas se pueden incluir los contratos de arrendamiento, los recibos de pago del alquiler, los informes periciales sobre los daños sufridos en la vivienda, entre otros documentos relevantes.

El proceso de reclamación de la indemnización se llevará a cabo en el marco del desahucio por expiración del plazo, siguiendo los trámites y plazos establecidos por la ley. 

Es recomendable contar con la asesoría de un abogado especializado en desahucios para garantizar una correcta presentación de la demanda y una defensa eficiente de los derechos del propietario.

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